EDUCACIÓN
Escuelas inovadoras que garantizan la educación secundaria en parajes rurales
3 de Julio de 2017
POR JULIETA LA CASA (REVISTA UNI)
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La historia de U-Report Continúa

Oscar lleva en su hablar el compás de la puna jujeña, donde se encuentra el pueblo que lo vio nacer, Santo Domingo, aproximadamente a 4300 metros sobre el nivel del mar. En 2014 fue el primer egresado de la Secundaria Rural mediada por TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) de su comunidad, lo que le permitió instalarse en San Salvador de Jujuy para estudiar ingeniería industrial y escribir un nuevo capítulo en su vida.  

El aporte de UNICEF



UNICEF coopera con los Ministerios de Educación de las provincias de Chaco, Jujuy, Misiones y Salta proporcionándoles asistencia técnica con el fin de expandir y fortalecer estas escuelas, capacitar a profesores y tutores, monitorear indicadores clave, y promover innovaciones en la propuesta pedagógica. También ha provisto tecnologías y bibliotecas a las aulas rurales y realizó una sistematización y evaluación internacional de esta iniciativa cuyos resultados se compartieron con los gobiernos que actualmente la están implementando.  

Abrir caminos


Finalizar los estudios en Santo Domingo, un pueblo de aproximadamente 100 habitantes, ha sido una tarea difícil, al no contar con una oferta educativa en el nivel secundario. Durante los primeros años, Oscar asistió a una escuela local donde concurrían profesores itinerantes que recorrían varios pueblos para dar clases. “Cuando ya no pude continuar estudiando en mi pueblo, tuve que emigrar a otro donde había secundaria completa. Para mí era nuevo estar lejos de mi familia”, recuerda Oscar. No sólo la distancia se convertía en un obstáculo, sino también tener que esperar el colectivo a la madrugada para llegar a la escuela, después de cuatro horas de viaje. Era una escuela albergue, donde se quedaba de lunes a viernes, y el fin de semana regresaba junto a su familia.

Además de Oscar había otros chicos de Santo Domingo que realizaban el mismo recorrido. "Tuve muchas dificultades porque para mí era nuevo estar lejos de mi familia, el desarraigo y las altas temperaturas que había que soportar", las palabras de Oscar relata el esfuerzo y las dificultades que atraviesan las y los adolescentes de parajes rurales para continuar sus estudios secundarios. Luego de esa experiencia comenzó a estudiar en la Escuela Secundaria N° 8 de Mina Pirquitas, también a 4 horas de viaje desde Santo Domingo: "Era un lugar más cómodo, que no estaba a tanta altura. Ahí hice la mitad de cuarto año. En las vacaciones de invierno me enteré de que la Escuela Secundaria Rural N° 1 mediada por TIC se instaló en mi comunidad. Con mucha felicidad volví a mi pueblo, donde terminé el cuarto año y también cursé quinto".

Con la creación de esta escuela la vida de Oscar tomaría un nuevo rumbo. Tal vez uno soñado muchas veces por él y su familia. La noticia le llegó a través de su hermana, quien había sido convocada para trabajar como auxiliar comunitaria en la escuela porque había finalizado quinto año. Sin dudarlo, Oscar abrazó la oportunidad y regresó a Santo Domingo con las ilusiones renovadas. "Volví porque significaba muchas cosas: estar con mi familia, con las personas que me crié, encontrarme con mis amigos de la infancia". En la sede de Santo Domingo estudiaban 6 alumnos -todos de distintos cursos, excepto dos que eran de primer año- y Oscar era el más grande. Eso lo convirtió en el único alumno de cuarto y quinto año, por ende en el primer graduado de la Escuela Secundaria rural N° 1 mediada por TIC.

Una oportunidad educativa que trasciende distancias y relieves


Asistir a clase con esta nueva modalidad implicaba, tanto para los alumnos como para los docentes, adaptarse a herramientas y recursos diferentes a los que conocían. En el caso de Oscar despertó su interés y fortaleció su compromiso: "Las clases eran buenas, las enviaban los profesores desde la sede central en San Salvador de Jujuy, y estábamos constantemente conectados mediante las computadoras. Nos mandaban las clases en pendrives y los archivos más livianos a través del correo electrónico o facebook. Las descargábamos cuando encontrábamos Internet rápido, por la noche o por la mañana”. A pesar de las dificultades que debieron sortear, el entusiasmo por estudiar y la determinación a finalizar la secundaria en su propio pueblo no iba a permitir que nada se interpusiera entre los alumnos y sus metas.

La creación de la escuela en Santo Domingo modificó la trayectoria de los estudiantes de esta comunidad y de sus familias. Gracias a esta iniciativa, pueden involucrarse en la educación secundaria de sus hijos, acompañarlos en el proceso de crecimiento y estar al tanto de sus progresos. Las madres y los padres de los alumnos fueron familiarizándose con esta experiencia educativa a medida que conocieron a los tutores y a los profesores que trabajaban en la sede central. El proyecto era una realidad, sus hijos estaban finalizando sus estudios secundarios sin tener que irse a otro pueblo o ciudad. "Que la sede estuviese en Santo Domingo fue algo muy novedoso, y eso fue lo que más disfruté, estar en mi comunidad y poder terminar la secundaria ", cuenta Oscar con profundo orgullo.

La Universidad, el nuevo desafío


Finalizada la secundaria, las oportunidades se amplían para un joven como Oscar. Su elección fue continuar sus estudios y apostar a una carrera universitaria, alentado por su familia. "Fue un gran cambio porque en mi comunidad somos pocos habitantes y mudarme a San Salvador fue difícil al principio". Extrañar a la familia, conocer a nuevas personas y acostumbrarse al movimiento de la ciudad fueron parte de la adaptación a la vida adulta que Oscar emprendía. "Actualmente estudio en la Universidad Nacional de Jujuy, en la Facultad de Ingeniería. Estoy cursando las materias del primer año y alquilo una habitación con mi hermano. Cuando hay algún fin de semana largo aprovecho y vuelvo para Santo Domingo. La universidad es mucho más complicada que la secundaria. Ya tuve los primeros parciales y las materias que más me gustan son álgebra e introducción a la informática. En la secundaria me gustaba bastante la matemática, siempre los profesores me destacaron por ser bueno en eso".

Crear un futuro mejor


"Siempre digo que quiero volver a mi comunidad y ayudarla a crecer. A través de mi título, volver y poder aportar desde mis conocimientos", cuenta Oscar con claridad y firmeza. Su consejo para los chicos del pueblo que están cursando la primaria es continuar con la secundaria cueste lo que cueste: "Que se animen y que nunca dejen de estudiar porque es lo que hoy en día vale". La potencia de sus palabras da cuenta del sentido que ha tenido la Secundaria Rural mediada por Tecnologías para su vida. Hoy hay muchos adolescentes que aún no tienen la posibilidad de continuar sus estudios secundarios. Esta situación refuerza la importancia de continuar el apoyo de UNICEF para garantizar el derecho a la educación secundaria en los parajes rurales dispersos.


Fotos de Nicolás / SUBCOOP



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